En la región los planes nacionales de desarrollo tienen como ejes prioritarios  la equidad, la seguridad ciudadana, la gobernabilidad, la infraestructura pública,  y el ambiente (Armijo 2010). Si bien estos presentan una estructura adecuada para lograr los objetivos de desarrollo sostenible promulgados en la Agenda 2030[1], este esquema no es suficiente para enfrentar los desafíos derivados del cambio climático y/o la ocurrencia de desastres naturales.

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Los estudios demuestran que a medida que el cambio climático  es más evidente también lo es la ocurrencia desastres naturales(Friedman 2009; Bouwer 2010). Esta situación amenaza en todos los aspectos, la sostenibilidad del desarrollo. Es importante que la región demande soluciones estratégicas nacidas de la prospectiva, considerando no sólo el estado final deseado en pro del desarrollo, sino el entorno dinámico del cambio climático y los desastres naturales, en el trayecto hacia ese estado final.

En los últimos años, la región del Caribe ha establecido como prioridad la sostenibilidad del desarrollo(Cuervo et al. 2017), precisamente considerando las múltiples afectaciones por desastres naturales. Un ejemplo de los efectos de los desastres naturales en torno al desarrollo, es lo que sucedió en Haití en su infraestructura pública debido al terremoto del 2010, cuyos daños pudieron minimizarse si se incluían lineamientos básicos para las construcciones(Bilham 2010), si se incluía la resiliencia en la concepción de ese hospital.

La resiliencia como filosofía, permite diseñar infraestructura vital que pueda resistir a los desastres naturales, que pueda recuperarse rápidamente, y volver a sus estado normal de funcionamiento. En el ámbito de planificación urbana, esta filosofía permitirá que las ciudades se recuperen rápidamente.

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Es necesario entonces, incorporar el concepto de resiliencia en la estructura de los planes de desarrollo, y esta manera asegurar la sostenibilidad. La resiliencia es un concepto común en varios acuerdos globales[2]. De manera general se plantea como meta, que los países adquieran capacidades que les permitan reponerse a situaciones adversas.

La resiliencia no debe considerarse como una condición para alcanzar el desarrollo, sino como una capacidad que le permite al Estado sobreponerse y reanudar los servicios luego de un desastre, la resiliencia es parte del desarrollo. Los objetivos nacionales de desarrollo deben caracterizarse por incluir la   resiliencia como una meta; esto implica a la resiliencia como filosofía en la gestión de la inversión pública, haciéndola más eficiente.

Para una mejor ilustración, podemos poner como ejemplo, la construcción de un hospital como parte de un plan de desarrollo.  Es claro que la salud es un eje importante del área social; pero que ocurre cuando ese hospital es destruido por un terremoto. La afectación no es sólo al eje salud, sino que afecta a otros ejes como la economía, pues implicará suplir esta carencia. Por el contrario, si la construcción de hospitales debe cumplir conceptos de resiliencia, existe la garantía de que ese hospital seguirá funcionando, y formará parte de las facilidades críticas que requiere la sociedad para su recuperación. Para mejorar la eficiencia de la inversión, cada objetivo de desarrollo y política pública debe considerar el conocimiento, adaptación, preparación y recuperación luego de un desastre(Fernandez et al. 2015).

La incorporación de la resiliencia en los planes de desarrollo, resulta una medida necesaria para garantizar la sostenibilidad de éste, otorgando capacidades al Estado para hacer frente a situaciones adversas que pueden configurarse con el cambio climático y la ocurrencia de desastres.

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REFERENCIAS:

Armijo, Marianela. 2010. «Planes Nacionales de Desarrollo en América Latina: Indicadores para el desarrollo». presentado en Taller: Hacia un Panorama del Sector Publico en América Latina, Buenos Aires, diciembre 2.

Bilham, Roger. 2010. «Lessons from the Haiti Earthquake». Nature 463 (febrero): 878-79. https://doi.org/10.1038/463878a.

Bouwer, Laurens M. 2010. «Have Disaster Losses Increased Due to Anthropogenic Climate Change?» Bulletin of the American Meteorological Society 92 (1): 39-46. https://doi.org/10.1175/2010BAMS3092.1.

Cuervo, Luis Mauricio, Jorge Máttar, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Santiago de Chile), y Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (Santiago de Chile). 2017. Planificación para el desarrollo en América Latina y el Caribe: Enfoques, experiencias y perspectivas. Santiago de Chile: CEPAL.

Fernandez, Mario Andres, Santiago J. Bucaram, y Willington Renteria. 2015. «Assessing Local Vulnerability to Climate Change in Ecuador». SpringerPlus 4 (1): 738. https://doi.org/10.1186/s40064-015-1536-z.

Friedman, Jacinto Buenfil. 2009. Adaptación a los impactos del cambio climático en los humedales costeros del Golfo de México. Instituto Nacional de Ecología.

[1] Adoptada por la Asamblea General de la ONU en 2015.

[2] Marco de Sendai, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Acuerdo de París, Cumbre Mundial Humanitaria, Agenda Urbana

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